Nunca esperamos que durara para siempre. Era el Verano del Amor, los hippies estamos atados a una estación de año: desde siempre fuimos temporales, una transición. Este fue el único verano del amor que pudo haber existido, ya no habrán más; pero sus flores no las hemos cogido sólo nosotros: se han expandido por el mundo como una onda de sonido por el aire. Si alguna vez hubo un objetivo era ese. Nos iremos de acá llenos de aquello que vinimos a buscar.
Hicimos un monigote para que todos lo vean. Lo disfrazamos de hippie y lo llenamos con nuestros deseos para que todos lo vieran en sus televisores. Luego lo enterramos en la mitad del parque, para que todos supieran que se había acabado. Lástima que los Beatles acaban de lanzar el Sgt. Pepper's.
Ya no queremos que nadie venga acá. Más aun, queremos que se vayan. Que nos vayamos. La revolución ya fue hecha aquí, ahora vayan a hacerla a sus hogares, a sus lugares natales. Espársanla, acá el ambiente está saturado y hay que despejarlo. Levantar las tiendas, sacudir las mantas, airear el aire.
Haight Ashbury se había comenzado a transformar en un epicentro de dealers y drogadictos. Por otro lado, los pelos largos se pueden ver ahora por cualquier calle de San Francisco. La idea emigró, había que hacer lo que había que hacer antes que nuestra cuna se transformara en un antro de corrupción. Había que quemar el nido antes que se pudriera. En cualquier caso estábamos hartos de la prensa.
"Mientras vivimos unas vidas de relajo, cada uno de nosotros tiene todo lo que necesita", como cuenta la letra de Yellow Submarine. No hay duda de por qué cuando George Harrison vino para acá decidió dejar el LSD. Nosotros vivimos en nuestro Submarino Amarillo, ahora sólo será la historia de un hombre que navegaba los mares.
En el pueblo en que nací
vivió un hombre que surcó los mares
y nos contó toda su vida
en la tierra de los submarinos.
Así que navegamos hasta el sol
hasta que encontramos el verde mar
y vivimos bajo las olas
en nuestro submarino amarillo.
Todos vivimos en un submarino amarillo.
Asi que le llego la hora al hippismo. Pensaba bien respecto de sus ideas de convivencia, de igualdad, y de no materialismo pero al final del dia me doy cuenta que todo eso era un pretexto, una excusa tremendamente bien planeada de ustedes para consumir drogas. Al menos tienen la consecuencia de aceptar que ha muerto su ideal.
ResponderEliminarY se acabo su movimiento de paz y amor, sus ideales han muerto ¿por que murieron? su vida solo se convirtio en un circulo vicioso de sexo y drogas, que fue lo que lograron cambiar? si el pesamiento consumistas sigue vigente en su país y han con mucha fuerza.
ResponderEliminarCreo que Lech Walesa y Bergen Mertesacker no han entendido ni una sola letra de lo que ustedes han escrito. Está claro que ustedes mismos dieron por "cerrado" esta estación de amor porque algo estaba empezando a oler mal, por lo tanto, es hora de migrar. Acá en mi sector llegaron unos hippies y ha sido muy enriquecedor saber de sus ideales y su forma de ver la vida. Supongo que esa es la idea, difundir el mensaje, regar las flores y no dejarlas estáticas. Mucha suerte en su camino, amigos, soy una fiel convencida de que pronto cambiaremos el mundo y podremos salir triunfantes de las garras de una sociedad consumista como la de hoy en día. Hay que seguir en la lucha y creo que lo mejor para hacerlo es dejar de aislarse en burbujas y abrirse al mundo, para así llevar a acciones más concretas lo que se pretende lograr. Saludos!
ResponderEliminarPd: ¡Buenísima canción!
ResponderEliminarAsí es, Michelle, nuestros ideales siguen intactos, es nuestro lugar el que se ha saturado y de hecho teníamos hasta problemas de sanidad con la sobrepoblación que reinaba en Haight Ashbury. Además, desde el comienzo del Verano sabíamos que no duraría más que eso: un verano, pero la gente seguía llegando y había también los que no querían aceptar que era hora de irse. Así con los Diggers montamos este espectáculo para que lo vieran los medios y así todo el mundo supiera que si quieren ser hippies muy bien lo pueden hacer en sus casas y no tienen que venir hasta San Francisco. Uno de nuestros gustos siempre ha sido viajar. No tenía sentido que nos estuvieramos quedando estancados por tanto tiempo en un mismo lugar. Mira el agua estancada, nosotros somos el agua que fluye.
ResponderEliminarEs bueno evolucionar, y si pensaban que era tiempo de llevar sus ideales a otra etapa pues es muy respetable, lo único que debe perdurar es la convicción con que se hacen las cosas y que no se queden solo en pensamiento o ideas, sino que se lleven a la práctica, por lo demás también es necesario que se difunda su forma de vida y no se quede estancada en una sola zona, por lo que también creo que cerrando esta etapa se puede abrir a más personas y así nutrir más el movimiento.
ResponderEliminarEs bueno que finalicen sus ciclos en pleno apogeo, espero que sus buenos deseos se cumplan y que de diferentes maneras logremos crear una sociedad mejor, libres de las garras del consumismo y de los abusos de las cúpulas poderosas al pueblo.
ResponderEliminarVamos compañeros que la revolución aún no ha terminado.
Que hermoso lo que dices... "son agua que fluye" y esta etapa que se les viene es más difícil...ser hippie en su espacio con su gente... no en un experimento y con el apoyo de los iguales...
ResponderEliminarles deseo suerte y fuerza la necesitaran para fluir y no estancarse.
Comprendí mal lo escrito ahora que lo leo mas detenidamente,cambio totalmente lo escrito anteriormente.
ResponderEliminarQue bueno que hayan sabido difundir y propagar su ideología en el mundo que los rodea y hayan sabido cuando detenerse y cerrar una etapa para empezar otra nueva. Que tengan suerte en el objetivo que quieren lograr, ahora que van a empezar a migrar va hacer mucho mas fácil converse a la gente y que se les unan a su causa.