Despegue

Stgo., 9 de enero 1967

Hermanos y hermanas, hoy participamos del nacimiento del Diario de viaje de la Comunidad Tierramanecer y damos comienzo a nuestra travesía psicodélica en los Estados Unidos, tierra donde creció la semilla de nuestra contracultura.

Hoy despegamos en el Avión del Deseo hacia la Tierra de la Libertad, en busca de Trascendencia y Verdad, donde estaremos un paso más cerca de nosotros mismos.

Hacemos una mención especial a nuestro hermano de América, Uranus, con cuya carta e invitación damos comienzo a este Diario, y con cuyo vehículo que hemos comprado en conjunto, el Submarino Amarillo, continuaremos nuestro viaje una vez allá. Que la tranquilidad lo siga siempre de cerca.

Les dejamos todo nuestro amor a aquellos que esperarán nuestro regreso acá en tierra chilena, especialmente a Luz, cuya delicada situación espiritual la privó de acompañarnos en nuestro sueño colectivo, por orden de su psiquiatra. Esperamos, Luz, que compartas nuestras experiencias a través de nuestro vínculo metafísico y tu alma se ilumine como siempre nos ha iluminado a nosotros.

Este será el Verano del Amor, la Revolución de las Flores esparcirá su polen dorado hasta los confines del espacio sideral y las estrellas, más brillantes que nunca, guiarán al humano por el camino del amor libre, la convivencia pacífica y el rechazo al consumismo. Suelten las amarras, presuricen sus cerebros, fluyan con la energía del viento. Despegamos.

Amanece en la Tierra (Carta de Uranus desde SF)


"...Y el sol aparece en el horizonte, amarillo y con las iniciales VW, año '66 y motor 1.5;

Hermanos de la Tierramanecer, los saludo fraternalmente desde mis tierras natales en San Francisco, en vísperas del advenimiento del año de la convergencia de nuestra era, para comunicarles que en un súbito ataque de lucidez y conciencia de mi actual situación espiritual y económica he decidido aceptar su generosa oferta por mi querido Submarino Amarillo, como he nombrado a mi caballo de cuatro ruedas, con quien tengo una conexión más profunda de la que podría mantener con cualquier otro vehículo terráqueo; por lo cual no puedo evitar compartirles mi pena por el intercambio de éste por la cantidad de materia prima del capitalismo que me han sugerido, aun siendo ésta cantidad merecedora de un buen compañero como sé que lo será para ustedes el Submarino. Para mi consuelo le sobrevive a mi compañía su hermana, la Pequeña Kennedy, la cual adquirí hace unas semanas haciendo uso del adelanto de dinero que les había solicitado en señal de buena vibra.

Con estas palabras y mi eterno mensaje de amor y paz los vuelvo a invitar a mi hogar, mi rukha de libertad a las afueras de SF, donde yo y mi Submarino Amarillo los esperamos. Les desea un buen viaje y que el año venidero sea uno de trascendencia y autodescubrimiento para todos nosotros,

Uranus
SF, USA, 28 de Diciembre de 1966"